El paciente elige el canal. Vos, una sola herramienta.
Turnos por WhatsApp, webchat y app móvil — con atención humana cuando hace falta — unificados en un solo “cerebro” e integrados en tiempo real a tu sistema de gestión.
Llamadas que se pierden son turnos (e ingresos) que se pierden. La central atiende de a una.
Quiere resolverlo a la noche, el fin de semana, desde el colectivo. Nadie lo atiende.
El turno olvidado deja el consultorio vacío y la agenda bloqueada para otro paciente.
Datos dictados por teléfono, fichas duplicadas, cancelaciones sin motivo registrado.
Un mismo “cerebro” conversacional atiende todos los canales, habla en tiempo real con el sistema de gestión de la institución y deriva a operadores humanos cuando hace falta — con todo el contexto.
Así se ve para el paciente — y esto es lo que pasa por detrás sin que nadie lo toque.
“cardiología” en lenguaje libre dispara el flujo de reserva — con confirmación siempre.
El documento se valida contra la ficha del sistema de gestión.
Horarios en vivo, con las reglas de la institución aplicadas.
Mientras decide, otros canales ven el siguiente hueco: sin turnos pisados.
Reserva grabada, recordatorio programado y métrica en el panel.
Métricas por canal y por servicio: autogestión vs. atención humana, demanda por especialidad y obra social, satisfacción (NPS) y costo de IA — todo por período, con comparación contra el anterior.
Informe de desempeño descargable en PDF, listo para presentar en dirección.
Multi-institución por diseño: cada cliente corre su instancia aislada, con su marca, sus reglas y sus datos separados.
Panel con autenticación, canales de atención privados para datos de salud y estadísticas anonimizadas (el DNI no es reversible).
Cada perilla se prende o se apaga por institución. La misma plataforma se adapta a un centro chico o a un sanatorio grande sin tocar una línea de código.
Cobramos un abono a medida por el uso de la herramienta. Las cuentas de Meta (WhatsApp) y de inteligencia artificial son de la institución, a costo real y sin intermediarios. Los acompañamos en el alta y la configuración para que tengan el control total de su gasto. Nada tan transparente como eso.
En web y app, el paciente valida con foto del DNI (lectura del código PDF417); en WhatsApp, por su número. Nadie ve ni gestiona turnos ajenos.
Webchat con verificación anti-bot, límite de tasa por IP y tokens de sesión firmados.
Alta con DNI + foto + código por WhatsApp (OTP); sesión con token de acceso corto y refresh rotativo.
HTTPS/TLS en todos los canales. El servidor no expone puertos a internet: se conecta hacia afuera por un túnel cifrado.
100% sobre la API de gestión, sin base local → apto nube y con menos superficie de ataque.
Bloqueo del horario compartido con el mostrador: ni el operador ni otro canal pisan un turno en curso.
Panel con autenticación, canales de atención privados para datos de salud y estadísticas anonimizadas (DNI no reversible). Ley 25.326.
Cientos de pruebas automáticas antes de cada cambio, entornos de prueba y producción, respaldos y monitoreo permanente.
Demo en vivo disponible — el asistente está funcionando hoy, con pacientes reales.